Cádiz en Moto

Senderistas, trail-runners, moteros y demás aficionados a la naturaleza sabemos que el Parque Natural de Los Alcornocales es uno de los mayores tesoros de la provincia de Cádiz, a menudo ensombrecido en popularidad por el vecino Parque Natural de la Sierra de Grazalema.

Es por ello que resulta francamente desalentador que nada menos que el 89% de la superficie del parque sea zona de caza, con hasta 179 cotos, la mayor parte privados (fuente). Esto tiene implicaciones terribles para el resto de personas que preferimos a los animales vivos, repercutiendo sobre todo en la libertad para transitar por el parque, ya sea a pie o en vehículos. Dejo como ejercicio al lector que intente encontrar un sitio donde parar en la A-2226, desde la pedanía benalupense de Las Lagunetas, hasta su incorporación en la autovía Jerez-Los Barrios. Verá que es imposible, pues flanquean la calzada cotos y latifundios de uso privado, algunos de ellos obtenidos de forma ilegítima en la época franquista.

En cualquier caso, la ruta que nos ocupa hoy es un oasis entre tanto cerramiento. La cima de Lomas de Cámara es un mirador espectacular, enclavado en pleno corazón del parque, a pocos kilómetros al oeste de Jimena de la Frontera.

La subida comienza al sur de la localidad, punto del que parten varias rutas de senderismo que acompañan o cruzan el Río Hozgarganta.

Tal y como brillantemente explican en el blog de Andalucía Cicloturismo, el camino toma rápidamente un cariz de subida pronunciada, con pendientes de casi el 20%, para salvar los más de 600 metros de desnivel sobre los que se asienta la cima, lo que da lugar rápidamente a estampas impresionantes.

Las curvas se suceden por un trazado bien asfaltado, cruzando de forma intermitente barreras canadienses que delimitan los diferentes cotos, aislando a las reses que pueblan de forma abundante los lindes del camino.

A medida que vamos subiendo, las vistas a la vecina provincia de Málaga son cada vez mejores. En particular, la silueta de Sierra Bermeja, que visitamos hace ya seis años en este blog, destaca en el horizonte al este.

De pronto, termina una subida y se abren dos nuevos telones ante nosotros. Por un lado, al sur se perfila imponente el peñón de Gibraltar, destacando sobre Los Alcornocales y los inicios del Parque Natural del Estrecho. Estar a más de 500 metros de altura y ver en la lejanía el reconocible montículo te da una perspectiva increíble.

Por otro lado, al oeste se vislumbra en la altura la estación de telefonía que corona la cima de Lomas de Cámara, con sus característicos postes de telecomunicaciones, apodados como las antenas de Jimena.

La anterior vista nos va dando idea de que va concluyendo el camino, pero no así las impresionantes panorámicas de casi 360º. Al poco de avanzar se avista una caseta de vigía forestal. La verdad es que dedicarse a la vigilancia forestal de incendios debe de ser una profesión cuanto menos curiosa.

A estas alturas, la orografía y vegetación de la zona han cambiado por completo, dejando paso a terrenos más escarpados poblados por arboleda baja y arbustos, lo que facilita las vistas. Desde este punto, curiosamente, se alinean en perfecta línea recta el peñón de Gibraltar y el castillo de Castellar de la Frontera:

Un par de cientos de metros de asfalto dan lugar a una pequeña cuesta de gravilla, al final de la cual, por fin, llegamos a la cima de Lomas de Cámara. Las fotos hablan por sí solas.

Las vistas a 360 grados son impresionantes. A un lado, como nos ha ido acompañando toda la subida, la provincia de Málaga. Al otro, de pronto se descubre la cara oeste de Los Alcornocales, saludándonos a pocos kilómetros el ya visitado pico del Montero, segunda cima en cuanto a altura de Los Alcornocales, donde se encuentra el Escuadrón de Vigilancia Aérea 11.

En la parte trasera de la estación telefónica se encuentra el hito de altura, que oficializa la subida.

Tras disfrutar un buen rato de las vistas y la tranquilidad de la zona, tocó bajar disfrutando de nuevo de las vistas del camino. Una experiencia única y muy recomendable.